Así es como puedes recuperarte de un terrible error laboral

¿Cometiste un error en el trabajo? No te estreses. Sigue esta estrategia para arreglarlo.

Recuerdo el primer error que cometí en mi carrera profesional. Estaba trabajando como becaria en la Casa Blanca y me pidieron editar un documento de Excel con direcciones para que el Presidente enviara tarjetas de Navidad. Debe haber habido miles de direcciones en esa hoja, y yo debía editar frases informales y cambiarlas por su equivalente formal (en inglés, de ‘St’ a ‘street’ o de ‘P.O. Box’ a ‘Post Office Box’). Quise encontrar una solución rápida así que usé la función de “Encuentra y reemplaza” para encontrar y reemplazar todas las palabras informales por las formales. Puede que haya sido una gran solución, pero cometí un error: no pensé que muchos nombres también sería reemplazados. Así que Steven Potter pasó a llamarse Steeteven Post Office Boxtter.

Desafortunadamente, los errores suceden. Te pasan en la vida personal y te van a pasar en tu vida profesional. Algunos errores estarán fuera de tu control, pero lo que sí podrás controlar es la forma en la que reaccionas y te recuperas de tu error.

Afortunadamente, pude aprender una estrategia efectiva y apropiada para arreglar mis errores desde los primeros años de mi carrera. Esto es lo que aprendí.

1. Tranquilízate

Cometer un error grave puede ponerte muy nerviosa, pero podrás pensar mejor y con más claridad cuando te hayas tranquilizado. Te recomiendo caminar unas cuantas cuadras o escuchar tu canción favorita. Respira profundo y recuérdate que todo va a estar bien. Te costará menos trabajo pensar con claridad y encontrar la solución al problema cuando estés tranquila.

2. Encuentra una solución

No llegues con tu jefe o con tu equipo con un problema en la mano, llega con la solución a ese problema. En mi caso, mi solución fue recuperar el documento original, y aunque tuve problemas técnicos para lograrlo, decidí quedarme todo el tiempo que fuera necesario hasta que el documento apareciera intacto nuevamente. Identifica dos o tres formas en las que puedas arreglar tu error.

Pero no empieces a implementar el plan de salvación hasta que hayas platicado con tu equipo. Puede que ellos tengan algunas sugerencias y te gustará que te tomen en cuenta mientras avanzan. Independientemente del resultado, a la gente le impresionará tu proactividad y tu buena disposición para hacerte responsable por lo sucedido.

3. Dile a tu jefe

Lo que sea que haya sucedido, siempre preferirá escucharlo de ti y no de alguien más. No trates de esconder tu error con la esperanza de que nadie se de cuenta. Mejor explícale de manera tranquila el error cometido y el plan que tienes para arreglarlo. Hazte responsable y no culpes a nadie más. Incluso si fue un error que se cometió en equipo, hazte responsable por lo que te toca.

Tu jefe puede tener una crítica constructiva y retroalimentación que puede ayudarte a solucionar las cosas. Escucha sus comentarios y muéstrale que los tomarás en cuenta. Una buena técnica es repetir lo que tu jefe acaba de decirte. Esto demuestra que estás escuchando y te ayuda a recordar lo que te dijeron.

4. Crea un plan de acción

Reflexiona sobre los errores cometidos y la forma en la que los manejaste. Crea un plan del acción sobre cómo puedes mejorar en el futuro. Por ejemplo, si no cumpliste con un tiempo de entrega de un cliente importante, escribe tres o cuatro formas en las que puedes organizarte mejor para que no vuelva a pasarte. Puede que decidas escribir todas las fechas de entrega en post-its y pegarlas en tu pantalla a la vez que agregas las tareas en tu calendario para tener un correo que te recuerde que la entrega es en cuatro días. También puedes preguntarle a tu equipo cómo le hacen para mantenerse organizados y aprender algunos de sus hábitos.

5. Déjalo atrás

Cometer un error merma tu confianza. Es importante reconocer que eres humana, y que los errores suceden. Observa este error desde una perspectiva positiva reconociendo lo que te ha hecho aprender de ti misma y la forma en la que te ayudó a mejorar tu desempeño a largo plazo. Como dijo James Joyce, “Los errores son portales de descubrimiento”. No te lo tomes tan en serio.

Yo sigo poniéndole humor a mi situación. Sigo enviando correos a mis amigos de la Casa Blanca firmados como “Streeteven Post Office Boxtter”. Al final del día, las tarjetas navideñas fueron enviadas y esa hoja de Excel no arruinó la Navidad.

Recordar que los errores suelen suceder cuando estás estresada ayuda. Asegúrate de cuidarte bien y de practicar el amor por ti misma en la oficina. Todos cometen errores, pero no todos los manejan bien de forma natural. Sigue estos cinco tips para manejar de forma elegante y madura tus errores y aprender de ellos en el futuro.

Fuente: Entrepreneur, https://www.entrepreneur.com/article/314509

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